Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas

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“A lo largo de 32 años de democracia estas víctimas fueron ignoradas para garantizar la impunidad de los responsables, muchos de los cuales han estado en puestos de Gobierno”, exponeVictoria Villarruel, abogada y una de las autoras, junto a Carlos Manfroni, de “Los otros muertos”. Ese libro reúne historias de víctimas del terrorismo de la década de 1970, y un listado de muertos, secuestrados y torturados por la acción del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) y Montoneros.

“Fue una investigación que nos demandó cinco años y en la que se relevó material público: ediciones de diarios, libros, y los órganos de comunicación de Montoneros y el ERP. Esto arrojó 17.382 personas agredidas de distintas maneras, de las cuales 1.094 fueron asesinadas”, añade la autora y presidenta del Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas (Celtyv). 

-¿Quiénes son estos “otros” muertos?

-Estos muertos son responsabilidad del ERP y de Montoneros, organizaciones armadas y terroristas. Las víctimas fueron ciudadanos comunes y civiles; uniformados que estaban en sus casas; empresarios; obreros; niños; adultos; católicos y judíos. Es impresionante la cantidad de personas a las que el terrorismo agredió. 

-El libro cuenta la historia de un tucumano, Héctor Saraspe...

-Era cantinero del bar del club social de su pueblo, Santa Lucía, y fue asesinado por el ERP el 20 de septiembre de 1975. La explicación de esa organización fue que Saraspe había colaborado con las Fuerzas Armadas un año antes. La historia real es que, durante una incursión del ERP en Santa Lucía, resultaron heridos Ramón Rosa Jiménez y otro terrorista del ERP. Como había una sola ambulancia, llevaron al más grave al hospital. El otro quedó tirado en el piso, entonces, un policía le pidió a Saraspe que lo trasladara hasta la comisaría para que la ambulancia lo buscara de ahí. Saraspe lo cargó en su auto y lo dejó en la comisaría. Poco tiempo después, se presentaron en la casa del cantinero dos hombres buscándolo y la hija de 8 años les respondió que estaba en la cantina. Fueron hasta allí y le dispararon delante de todos. 

-¿Cómo fue hablar de estos temas durante el kirchnerismo?

-Fue muy dura la década kirchnerista. Trabajar con un discurso tan sesgado y agresivo fue muy complicado, más aún porque estábamos enfrentado al Estado para que reivindique a ciudadanos comunes. A veces teníamos al frente a funcionarios que habían sido miembros del ERP o Montoneros, y lo decían orgullosamente. 

-Muchas historias son anteriores al Golpe de 1976...

-La mayor cantidad de atentados terroristas fue cometida en el período democrático que va desde 1973 a 1976. Entonces, cuando nos dicen que ellos luchaban por un mundo mejor y contra la dictadura, te das cuenta de que es un mito. 

-¿Es la contracara del informe “Nunca Más”?

-Lo es porque incluye a víctimas que el Estado no quiso incluir. Ni siquiera hay un listado. No solo han sido ignoradas con alevosía sino que también tuvieron que escuchar la banalización y el ensalzamiento de la acción terrorista.