Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas

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"El problema de fondo que tiene la política de derechos humanos en la Argentina es que es discriminatoria y dictamina a su antojo a quién le reconoce la condición de víctima y a quién no", dice Victoria Villarruel, quien viajó hasta Nueva York para exponer esa situación ante un foro mundial sobre víctimas del terrorismo.

Directora del Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas (Celtyv), Villarruel fue invitada como expositora en un seminario de la organización norteamericana One Heart, que trabaja para respaldar a quienes fueron víctimas de ataques terroristas.

"Hay asombro cuando contamos la situación de miles de personas en la Argentina, que fueron secuestradas, asesinadas, torturadas o heridas por organizaciones terroristas y que, pese a eso, no se les reconoce su condición de víctimas, y la historia oficial las condena al olvido", dice Villarruel.

Abogada, presidenta de la ONG que fundó hace seis años, subraya y agradece "la escucha, la contención y el apoyo que encontramos en el exterior" y lamenta que eso no ocurra en la Argentina.

"Cuando a una víctima de la violencia terrorista no se le reconoce la experiencia sufrida, es como castigarla a pasar dos veces por el mismo daño", expresa, tras lamentar que el gobierno de Cristina Kirchner no se "acerque ni reconozca" a quienes pasaron por eso en el país.

Villarruel agradeció, entre otros respaldos, las "palabras de apoyo y de contención" que, durante el reciente encuentro internacional, tuvo el embajador de Israel ante las Naciones Unidas (ONU), Ron Prosor, así como el haber sido recibidos en la legislatura estatal de Nueva Jersey.

Ponderó, también, las "experiencias compartidas" con personas victimizadas por el terrorismo en distintas circunstancias y geografías del mundo, desde Irlanda hasta Uganda y Kenya.

"Las victimas del terrorismo tienen una sola experiencia: la de ser una persona inocente que sufre una terrible agresión injustificada. Sólo en la Argentina se hace esto de reconocer como víctimas sólo a los que sufrieron por el terrorismo del Estado y, a los demás, se los ignora y se los silencia", afirma.

Recientemente, el Celtyv recopiló los datos de personas que, en la Argentina de los setenta, "fueron víctimas de los ataques de organizaciones terroristas no estatales", entre las que enumera a las desaparecidas Montoneros y el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).

Su trabajo, denominado Proyecto Víctimas, identificó a más de 18.000 personas victimizadas por las organizaciones guerrilleras en la década de los setenta. El cómputo se basó en la recopilación de datos periodísticos de la época y en lo que reconocían publicaciones de esas mismas agrupaciones, como Evita Montonera y Estrella Roja.

Entre esos 18.000, sitúa, por caso, a personas con perfiles tan distintos como el ex líder sindical José Ignacio Rucci; el coronel Argentino del Valle Larrabure, y al niño Juan Eduardo Barrios, que tenía tres años cuando fue alcanzado por una ráfaga de metralla durante un ataque montonero.